GLOBALIZACIÓN DE LAS CONCIENCIAS

No he leído en ninguno de los innumerables artículos y reportajes escritos con motivo de la reciente conmemoración del primer aniversario de lo sucedido en USA el 11 del 9 del 1, ninguna referencia a lo que yo denominaría un nuevo big bang de la globalización moral. Especialmente a partir de aquel día, aunque de hecho ya lo estaba con anterioridad, todo quedó globalizado. Se globalizó la justicia, el sufrimiento de tantos, la envidia, el odio, la venganza y la ambición, por ejemplo, y, desde luego, se globalizó la utopía, la guerra y la paz en un querer sincronizar los contrarios.

Aquellos trágicos e inesperados acontecimientos criminales del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, aceleraron de manera brutal la conciencia de esa realidad de la interconexión humana y del sentido auténtico de globalidad que tienen todas las acciones de cada persona particular, incluso de las aparentemente más insignificantes y desconocidas. La sacudida que esos hechos provocaron en las conciencias de todos los vivientes en este mundo que se ha miniaturizado en su globalidad, recuerda aquellas frases de Bertrand de Jouvenel en un libro titulado Sobre el Poder: “La gran educadora de nuestra especie, la curiosidad, sólo se despierta ante lo inhabitual. Tuvieron que producirse prodigios, eclipses o cometas, para que nuestros lejanos antepasados se preocuparan de la mecánica celeste. Fue precisa la aparición de las crisis para que naciera, y treinta millones de parados para que se generalizara, la investigación de los mecanismos económicos. Los hechos más sorprendentes no actúan sobre nuestra razón si se producen todos los días.”

De repente, como consecuencia de lo acontecido en poco menos de una hora, las más íntimas convicciones personales de los más de seis mil millones de habitantes del Planeta hicieron su aparición de mil formas diversas sopesando cada uno cómo actuar en consecuencia. De pronto, los grandes principios y los valores fundamentales de toda la Raza Humana aparecieron con inusitada potencia interrogando todas las conciencias. También, especialmente, las de los políticos y gobernantes de todas las naciones. Se hizo patente en un instante con más nitidez su responsabilidad sobre lo que pudiera acontecer a sus millones de ciudadanos en cada Ciudad Estado.

De improviso, el devenir cultural de la historia de los pueblos se puso de actualidad. Nunca el pasado de todos pesó tanto sobre el presente. Conviene, por ejemplo, referirse a los últimos veintiséis siglos en Europa. Tenemos que reconocer que nuestra cultura occidental, nuestros grandes principios y valores substanciales, como casi todas las grandes obras europeas, asientan sus raíces en la fecundidad del pensamiento griego y en la fortaleza y despliegue práctico del Derecho Romano. Hablaban de grandes principios universales, prácticamente inalcanzables, ideales pero a la vez con capacidad de convertirse en reales.

Recuerda ello, en el orden mundial globalizado, aquella obra de Henríquez Ureña La utopía de América (1925) donde dice: “La utopía no es vano juego de imaginaciones pueriles: es una de las magnas creaciones espirituales del Mediterráneo, nuestro gran mar antecesor. El pueblo griego da al mundo occidental la inquietud del perfeccionamiento constante. Cuando descubre que el hombre puede individualmente ser mejor de lo que es y socialmente vivir mejor de cómo vive, no descansa para averiguar el secreto de toda mejora, de toda perfección. Juzga y compara; busca y experimenta sin descanso; no le arredra la necesidad de tocar a la religión y a la leyenda, a la fábrica social y a los sistemas políticos. Es el pueblo que inventa la discusión; que inventa la crítica. Mira al pasado y crea la historia; mira al futuro y crea las utopías” Tendremos que luchar por encontrar en todo la utopía de lo mejor. De la mejor globalización, también en lo económico.

JJ FRANCH

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s