Menos Protagonismo Político

¡Cuándo nos daremos cuenta que en la práctica los ingresos en nuestra sociedad politizada están desviados en favor de quienes tienen influencia política y de la que, curiosa pero lógicamente, se ve excluida la gran masa más desfavorecida de la población! Son los intercambios voluntarios cara a cara en los mercados con competencia donde se ofrecen las mejores expectativas en un mundo imperfecto y donde el sistema espontáneo puede desplegar todas sus potencialidades con más fidelidad que las posibilidades de que dispone un sistema politizado que es imposible que cumpla sus promesas inaccesibles y homogéneas. Como dice Arthur Seldon:”en nuestros días, la preocupación de muchos socialistas, que parecen no haber aprendido nada, se centra en la democracia política, pasando por alto la democracia de la economía de mercado, que ofrece a las masas perspectivas más seguras de emancipación frente a los poderes indisciplinados”

La democracia se verá revitalizada en un amplio período de tiempo si hacemos posible que el mercado, tanto el explícito como el tácito no monetario, domine en nuestras preocupaciones y acciones. El único problema es que el mercado es una institución a largo plazo cuyos beneficios se van dejando sentir exponencialmente con la estabilidad de las instituciones básicas que le son necesarias: libertad, seguridad en la propiedad, ética y lealtad en los contratos, libre intercambio voluntario y no forzado, especialización cualitativa y profesionalidad, sana mentalidad empresarial que busca el mejor servicio porque sabe que ahí está su éxito particular, facilidad para la inversión que al fin y al cabo es algo que en principio se da a la sociedad sin la seguridad de la contrapartida,…etc. Ese largo plazo es el problema. No se le puede encorsetar a la cambiante fortuna de políticos concretos.

Quienes nos gobiernan deberían ser menos líderes carismáticos; menos soberbios planificadores y organizadores; más conscientes de su falibilidad humana, intelectual y constructivista; más humildes en sus pretensiones; menos hacer y más dejar hacer; menos protagonistas y más pasar desapercibidos trabajando desde lo escondido; alegrarse no del éxito personal sino del de sus gobernados; menos políticos de salones y bambalinas y más política seria humana y humanitaria. Necesitamos menos política y más intercambio social, solidario y voluntario en la sociedad ya que eso es el mercado espontáneo.

Jose Juán Franch

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s